26/2/11

¿Será acaso la sombra la actitud interior de la palabra?


"Lo que constituye -me gustaría recalcarlo- el precio de una palabra no es la certidumbre que señala al imponerse, sino muy al contrario, la carencia, la sima, la incertidumbre contra las cuales se debate." (E. J.)





Mano suave para la propia herida







"Manos contra manos.
Toda la vida -¡oh, esa sangre!-
gotea de una mano abierta." (E. J.)

De todo pensamiento infundado, el entredicho crea un impensado irrepetible



"El entredicho está en el interior de lo dicho, nunca como el hueso en el fruto, sino como el sol en la noche iluminada." (E. J.)

Es lo que no se ve lo que nos permite ver



"No es el escritor quien posee la clave del texto, tampoco la posee el texto tal y como se ofrece en su lectura, sino aquello que no se ha dejado encerrar en la palabra." (E. J.)

5/1/11

Preguntar es adentrarse en la vía de la desesperación


- La esperanza reside en el saber, dijo Reb Mendel. Pero no todos sus discípulos estaban de acuerdo con él.
- Habría que saber qué sentido das a la palabra ‘saber’, dijo el más veterano.
- Saber es preguntar, respondió Reb Mendel.
- ¿Qué sacaremos de esas preguntas? ¿Qué sacaremos de todas las respuestas que nos llevarán a plantear otras preguntas, puesto que toda pregunta sólo puede surgir de una respuesta insatisfactoria?, dijo el segundo discípulo.
- La promesa de una nueva pregunta, respondió Reb Mendel. (E. J.)

La vida escribe lo que ha leído la muerte


“Escribir es emprender un viaje tras el cual ya no seremos los
mismos;
            al pie de la página recorrida.” (E. J.)

31/12/10

Prefiero el pensador al filósofo y el poeta al pensador






"El filósofo nace con la filosofía, el pensador con el pensamiento y el poeta con el mundo." (E. J.)

El secreto es la llave del alma y la poesía la palabra del secreto



"Sólo escribimos la blancura en la que se escribe nuestro destino." (E. J.)


Auschwitz ha cambiado radicalmente nuestra visión de las cosas


“Hablaba de nuestra sensibilidad de heridos después de Auschwitz. Es evidente lo más visible, pero hay algo más urgente para decir: hay que luchar contra la idea, que tiende a imponerse a medida que el olvido hace su obra, según la cual los nazis no eran más que brutos descendientes de otro planeta. ¿Cómo olvidar que fueron apoyados por el pueblo alemán, incluida, con algunas pocas excepciones, su elite intelectual? Es entonces a la cultura sobre la que nos fundamos que hay que cuestionar. Debemos buscar comprender cómo ha podido engendrar lo peor y no solamente en qué se ha revelado incapaz de impedirlo; pues, ¿puede el hombre separarse de su cultura? Los textos más importantes escritos desde Auschwitz conllevan esta interrogación.
            “A la afirmación de Adorno: ‘No se puede escribir más poesía después de Auschwitz’, que nos invita a un replanteo global de nuestra cultura, yo estaría tentado de responder: sí, se puede. E, incluso, se debe. Hay que escribir a partir de esa fractura, de esa herida reavivada sin cesar.” (E. J.)

Invisible Auschwitz, en su horror visible


"El hombre llora por Dios, que ya no tiene lágrimas desde que, de cada una de ellas, hizo una estrella.
           El dolor es un cielo estrellado. La noche entera está en nosotros." (E. J.)